Por la tarde, Hike5 escribe el relato de tu día de caminata. Pronto harás el tuyo. Mantenme al tanto
Hike5
ES
Por qué Hike5

Día 68 · Etapa 40

Utrera → Sevilla

Domingo de Pascua en la Plaza de España

9 de abril

Nederlands · English · Deutsch · Français · Español

Traducido con IA del texto en neerlandés · Leer el original

7 min de lectura
36,4 km
141 msubida
166 mbajada
77 mpunto más alto
6 h 49en marcha
☀️ 31 °CTiempo

Senderos Vía Augusta de Cádiz a Sevilla 24 de 36 km

La etapa de hoy nos lleva de Utrera a la animadísima Sevilla. Desde el camping de Dos Hermanas hemos ido varias veces a la ciudad estos últimos días y hemos disfrutado del bullicio veraniego (aunque sea abril, la temperatura ya ha pasado varias veces de los 30 grados) en sus preciosos parques antiguos, de los grandes edificios señoriales del centro y de las callejuelas que los rodean. Nos hemos quedado mirando con asombro la celebración de la Semana Santa, con procesiones que parecen salidas de otra época. Cientos, a veces incluso miles de personas desfilan en cortejo desde su iglesia 'de casa' hasta la catedral de Sevilla. Gente con capirotes, portadores de cruces, imágenes de la Virgen sobre pasos de 2000 kilos y quienes los cargan, músicos y monaguillos entran en una larga fila por un lado de la catedral, reciben su bendición y salen por el otro, de vuelta a su propia iglesia. Esto ocurre durante toda la semana antes de Pascua, en decenas de procesiones distintas. La ciudad está a reventar, con mucha gente vestida de gala, a menudo de negro. Para alguien de fuera es una estampa de lo más surrealista.

Así que hoy nos queda la etapa para llegar aquí a pie y unir esta ciudad tan especial, caminando, al resto de nuestra travesía. Con más de 36 kilómetros es una etapa larga, bastante llana y, viendo el mapa, con mucho tramo entre casas y por un extrarradio con mucho tráfico. No es precisamente una etapa que estuviéramos esperando con ganas, sino más bien una que todavía 'tenemos' que hacer para poder seguir hacia el norte. Por suerte, nos equivocamos a menudo…

Cogemos el primer tren de Dos Hermanas a Utrera. Es Domingo de Pascua, así que el transporte público es limitado, pero a las 9 podemos empezar nuestra jornada delante de esta clásica estación de tren del siglo XIX, decorada con auténticos mosaicos. Una estampa preciosa, así con el sol de la mañana. La estación está a un kilómetro al oeste del centro y hoy caminamos hacia el noroeste, así que el centro de Utrera ya no lo veremos. Vamos junto a una gran carretera donde están abriendo algunos bares y quioscos. Enseguida la concha amarilla de la Vía Augusta, que seguimos hoy, nos indica que podemos dejar la carretera grande girando a la derecha. Pasamos por detrás de empresas que hoy están cerradas y cruzamos una vía de tren. Seguiremos esta carretera durante 16 kilómetros más. Al principio entre las ya conocidas casas de campo, rodeadas de vallas y protegidas por grandes perros guardianes, pero tras unos kilómetros el entorno se vuelve más rural. El camino nos lleva por bonitos olivares antiguos y el asfalto da paso a un camino de tierra. Caminamos por campos tan llanos que parecen un aeródromo, llenos de amapolas, cereal y girasoles, y rebosantes de mariposas y abejas. Los pajarillos gorjean a nuestro alrededor ¡y hasta conseguimos sacar una foto decente de un abejaruco! Una naturaleza inesperadamente preciosa en el borde de esta zona urbana.

Foto: Trail Squirrel

Al pie de la única subida de hoy hacemos una pausa. En el mapa la montaña parece tremenda, es un pico alto y empinado en el perfil de altitud, pero en realidad es una colina corta con unos 50 metros de desnivel. Llevamos el hornillo para hacer café, pero esta mañana se nos olvidó meter el cazo…. Descubrimos que también se puede hacer café perfectamente en una taza de titanio, directamente sobre el hornillo. ¡Así de fácil!

Después de la pausa estamos enseguida en lo alto de la colina y ya vemos Alcalá de Guadaíra, el único lugar que atravesamos hoy. Con más de 75.000 habitantes es una ciudad considerable y prácticamente pegada a Sevilla. Apenas rozamos la ciudad, pero vemos enseguida su parte más bonita. Tras cruzar brevemente un barrio de las afueras y una zona de recreo, cruzamos el río Guadaíra por un viejo puente romano, el Puente de Jesús Nazareno, hacia la antigua ciudad amurallada. Junto al puente viejo, cerrado al tráfico motorizado, hay un puente nuevo. Dicen que el puente nuevo se inunda en cuanto empieza a llover, mientras que el viejo siempre se queda seco. ¡Los romanos sí que sabían lo que hacían! Subimos serpenteando por las estrechas calles empedradas, pasando junto a torres antiguas e iglesias, con vistas a un castillo. Se nota claramente que la iglesia se construyó en distintas fases: una parte forma parte de la antigua muralla, los cimientos son de una mezquita derribada en el siglo XIV y la iglesia se levantó encima. Es una bonita mezcla de estilos. La misa de Pascua acaba de terminar y la gente se va a las terrazas. Hay un ambiente agradable en la calle. Aquí, justo a las afueras de Sevilla, no se ve ni un turista. Una pena, con lo bonito que es el sitio. O quizá una suerte…

Bajamos de nuevo al río que acabamos de cruzar y lo seguimos para salir del pueblo. Por un momento parece que las marcas se alejan del río, y las seguimos. Quizá sea una ruta antigua o algún desvío temporal de otra época. Pero habría sido mejor seguir junto al agua, porque a los pocos cientos de metros estamos gateando a cuatro patas bajo arbustos con pinchos, con los ladridos de un perro guardián detrás, para volver al camino. Una vez de vuelta en el camino correcto, lo seguimos unos 6 kilómetros junto al río, entre prados, bosquecillos y viejas ruinas de molinos. Es una ruta muy bien acondicionada. El paisaje es llano y en un tramo abierto vemos, aunque esté a 15 kilómetros, el edificio más alto de Sevilla, la Torre Sevilla. Al final del camino junto al río nos acercamos a la industria y las empresas de las afueras de Sevilla. Nuestra ruta indica que el resto de la etapa tenemos que ir por ahí, pero hay un acueducto de un canal que cruza el río. Este canal lleva agua del río que atraviesa Sevilla, el Guadalquivir, hasta el polígono industrial. La concha nos señala por encima de este acueducto hacia un bonito camino nuevo que sigue el canal. No viene en el mapa, pero decidimos seguirlo igualmente. Así caminamos kilómetros y kilómetros más entre verde. Cuando, tras casi 32,5 kilómetros, llegamos a las primeras casas de Sevilla, estamos directamente en plena ciudad. Los últimos 4 kilómetros los hacemos bajo árboles viejos y entre edificios de viviendas cada vez más altos y más antiguos. Cuanto más nos adentramos en el centro, más gente hay. Al final entramos en el gran Parque de María Luisa. Es un parque con jardines muy bien cuidados, placitas, paseos y fuentes, grandes edificios señoriales y nuestra meta en Sevilla: la Plaza de España. Hoy, Domingo de Pascua, hay mucha gente. Las familias disfrutan del sol, los estudiantes hacen pícnic bajo los árboles, los niños juegan chillando de alegría con las pompas de alguien que hace pompas de jabón, ¡y nosotros hacemos nuestro hike5 junto a la fuente en el centro de la plaza, al final de esta etapa larga, pero inesperadamente bonita, hasta Sevilla! Qué travesía tan bonita. La caminata de hoy, la ciudad de Sevilla, pero sobre todo también el interior de España que hemos llegado a conocer desde que dejamos atrás Tarifa y el océano. Ahora unos días en el camping preparando las próximas etapas y luego: ¡rumbo al Norte!

Take a hike. Make some stories.

Seguir a Founders of Hike5

Un correo en cuanto Founders of Hike5 ponga un nuevo día en línea, con el enlace. Y serás el primero en saberlo cuando puedas hacer tus propios relatos; nunca más de un correo al mes aparte.

Tiempo: Open-Meteo, datos de modelo de la zona