En esta tercera etapa seguimos el último tramo (o el primero ;-)) de la Rota Vicentina: el Fisherman's trail, un sendero de gran recorrido de 230 km por la costa portuguesa. Así que hoy lo tenemos fácil: solo hay que seguir las marcas verdes y azules. De nuevo es un tramo espléndido junto a altos acantilados y playas preciosas. Hoy también hay bastante desnivel, pero los senderos se andan bien. Con el buen tiempo que hace parece primavera. Pasamos junto a campos de tréboles en flor, al borde del camino hay narcisos de un amarillo vivo y los almendros también están en flor. ¡Precioso!
A medida que nos acercamos a Luz empieza a haber más gente. Resulta ser también un pueblecito turístico con mucho ambiente y las terrazas están llenas. Después de Luz todavía toca una subida empinada, que nos premia con una vista espectacular de los acantilados y el océano. A lo lejos ya vemos Lagos. Bajamos tranquilamente junto a lujosas villas blancas y llegamos a la entrada de Lagos y a una playa bonita. Hacemos una última pausa al sol antes de caminar los últimos kilómetros hasta el centro. ¡Hoy ha sido otra vez una ruta espléndida!









